
La gestión del mantenimiento industrial es el corazón de la eficiencia operativa. Sin embargo, muchas empresas siguen atrapadas en un modelo reactivo, esperando la avería para actuar.
Entender las diferencias entre los tipos de mantenimiento es el primer paso para transformar el downtime (tiempo de inactividad) en una ventaja competitiva. El objetivo no es solo reparar; es maximizar la confiabilidad del activo y reducir el TCO (coste total de propiedad).
A continuación, desglosamos los tres pilares del mantenimiento y explicamos por qué la estrategia superior va más allá de elegir uno solo.
El mantenimiento correctivo, también conocido como mantenimiento reactivo, es el enfoque más básico y menos deseado. Consiste en intervenir en la maquinaria únicamente cuando se produce un fallo o una avería.
A continuación, se detalla el impacto financiero de operar bajo un modelo puramente reactivo:
Métrica clave: El principal indicador de este mantenimiento es el MTTR (Tiempo Medio de Reparación), que idealmente debe ser minimizado, y el MTBF (Tiempo Medio Entre Fallos), que en este modelo tiende a ser bajo.
El mantenimiento preventivo se basa en la planificación sistemática de tareas a intervalos fijos, independientemente de la condición real del activo. Se interviene basándose en el tiempo de uso, el calendario o el ciclo de vida teórico del componente.
Manejar el mantenimiento preventivo requiere de experiencia. Un plan de mantenimiento preventivo mal diseñado puede terminar generando más costes y paradas que el mantenimiento correctivo. Es fundamental que este calendario preventivo incluya siempre las inspecciones técnicas obligatorias en Barcelona (como el RITE o el REBT), ya que el incumplimiento de estos plazos legales puede invalidar los seguros de la planta en caso de siniestro
El mantenimiento predictivo es la base del Mantenimiento 4.0. Se interviene en el equipo solo cuando las condiciones lo indican, es decir, justo antes de que se produzca el fallo. Esto se logra mediante la monitorización constante del estado de la maquinaria (monitorización de condición).
El mantenimiento predictivo es el que más contribuye a la mejora del OEE (Overall Equipment Effectiveness), ya que reduce al mínimo las pérdidas por paradas no planificadas.
Al asegurar que la intervención se realice en el momento justo antes del fallo (y nunca antes), el mantenimiento predictivo logra el máximo impacto en la reducción del Coste Total de Propiedad (TCO). Este enfoque no solo ahorra costes operativos, sino que prolonga la vida útil del activo, retrasando el Gasto de Capital (CAPEX). Para una visión completa sobre la justificación financiera de estos gastos, consulte nuestro análisis detallado sobre CAPEX vs. OPEX en Facility Management.
El mayor ahorro: Elimina el mantenimiento innecesario (desventaja del preventivo) y evita el coste de la avería catastrófica (desventaja del correctivo). Es la opción más eficiente en la gestión del TCO.
El error más común es intentar aplicar el mismo tipo de mantenimiento a todos los activos de una planta. No tiene sentido aplicar un costoso análisis de vibraciones a un simple interruptor de luz.
El objetivo del mantenimiento moderno no es elegir, sino determinar la estrategia óptima para cada activo. Aquí es donde entra en juego el RCM (Mantenimiento Basado en Confiabilidad).
El Mantenimiento Basado en Confiabilidad (RCM) es una metodología que analiza los modos de fallo de cada activo crítico y determina qué combinación de Correctivo, Preventivo y Predictivo se debe aplicar para garantizar la continuidad operativa al menor coste.
La implantación de RCM, apoyada por un sistema GMAO avanzado, es la única manera de asegurar que su presupuesto de mantenimiento se invierte donde es más necesario, generando la máxima reducción de costes a largo plazo.
A continuación, la comparativa global de los tres tipos de mantenimiento:
El camino hacia la excelencia industrial no es elegir un solo tipo de mantenimiento, sino implementar una estrategia de RCM que unifique todos los métodos.
Si su equipo está listo para transformar el mantenimiento reactivo en una ventaja competitiva (RCM y OEE), le ofrecemos la conexión con la estrategia adecuada.